MicrobiomaLactobacilosAtrofia vulvovaginal

El microbioma vaginal premenopáusico está dominado por Lactobacillus spp. (especialmente L. crispatus, L. gasseri, L. jensenii, L. iners). Producen ácido láctico, mantienen pH ~3.5-4.5, y forman una barrera contra patógenos. El estrógeno mantiene el epitelio rico en glucógeno que los alimenta.

Qué cambia en la perimenopausia

  • Caída de glucógeno epitelial por hipoestrogenismo.
  • Disminución de lactobacilos.
  • pH vaginal sube (a 5-7) — pierde efecto barrera.
  • Colonización por bacterias no lactobacilaresGardnerella, Prevotella, Atopobium, E. coli.
  • Inflamación crónica local — citoquinas inflamatorias elevadas.
  • Atrofia epitelial — paredes vaginales más delgadas, menos elásticas, más vulnerables.

El síndrome genitourinario de la menopausia (GSM)

Términología actualizada (NAMS, IUGA) que abarca la sintomatología completa: sequedad vaginal, ardor, irritación, dispareunia, infecciones urinarias recurrentes, urgencia y síndrome miccional, disconfort vulvar. Afecta a ~50-70% de mujeres postmenopáusicas y típicamente no mejora con el tiempo — al contrario, progresa.

Conexión con inflammaging sistémico

Investigación emergente sugiere que la disbiosis vaginal posmenopáusica contribuye al inflammaging sistémico vía:

  • Translocación de productos bacterianos a circulación local.
  • Activación inmune crónica de bajo grado.
  • Posible conexión con infecciones urinarias recurrentes (E. coli ascendente).
  • Eje vagina-cerebro emergente: composición microbioma vaginal asociada con marcadores neuroinflamatorios.
El microbioma vaginal de tu menopausia no es solo tu microbioma vaginal. Es parte del sistema inflamatorio sistémico.

Opciones terapéuticas

1. Estrógeno vaginal de baja dosis

La intervención más efectiva para GSM. Estradiol vaginal en crema, comprimido o anillo, dosis muy bajas (10 µg comprimido típico). Restaura epitelio, glucógeno, lactobacilos y pH. Absorción sistémica mínima — perfil de seguridad excelente incluso en mujeres con historial de cáncer de mama hormonosensible (consultar oncología).

2. DHEA vaginal (prasterona)

Alternativa a estrógeno vaginal. Convertida localmente a estrógeno y andrógenos. Útil cuando hay restricciones a estrógeno sistémico.

3. Probióticos vaginales

Lactobacilos vivos en óvulos vaginales o probióticos orales con cepas vaginales validadas. Evidencia clínica creciente. No reemplaza estrógeno vaginal pero complementa.

4. Hidratantes y lubricantes

  • Hidratantes vaginales (base agua o ácido hialurónico) para uso regular.
  • Lubricantes a base de silicona o agua para relaciones sexuales.

5. Tratamientos energéticos

  • Láser CO2 fraccionado vaginal — controvertido. Algunos datos positivos sobre síntomas; FDA emitió advertencia sobre overselling. No es primera línea.
  • Radiofrecuencia vaginal — datos limitados.

6. Terapia hormonal sistémica

La THS sistémica mejora GSM también, pero las pacientes con síntomas predominantemente genitourinarios sin sofocos pueden beneficiarse más de estrógeno vaginal localizado.

Cuándo consultar

  • Sequedad vaginal persistente.
  • Dolor durante relaciones sexuales.
  • Infecciones urinarias recurrentes (3+ al año).
  • Ardor o picor vulvovaginal sin causa aparente.
  • Cambios en flujo vaginal con olor o coloración alterados.

Fuentes

  1. [1]Mitchell CM, Waetjen LE. Genitourinary Changes with Aging. Obstet Gynecol Clin North Am, 2018. · pubmed →
  2. [2]Brotman RM et al. Association between the vaginal microbiota, menopause status, and signs of vulvovaginal atrophy. Menopause, 2014. · pubmed →